SALUD MENTAL

La salud mental es un pilar fundamental del bienestar general de las personas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental es un estado de bienestar que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente, y contribuir al mejoramiento de su comunidad. En un contexto marcado por desafíos económicos, desastres naturales y cambios sociales, la salud emocional de nuestra población requiere una atención especial y sostenida. Según datos del Observatorio de Salud Mental durante el año 2023 la Línea de Primera Ayuda Psicosocial (Línea PAS de la ADMINISTRACIÓN DE SERVICIOS DE SALUD Y CONTRA LA ADICCIÓN (ASSMCA) recibió un promedio de 30,633 llamadas por mes.

De acuerdo con un informe encomendado por ASSMCA (Canino, 2016) para discernir los aumentos y mejoras de tratamientos para reducir las tasas de trastornos psiquiátricos, el 18.7 % de la población entre 18 y 64 años presenta un trastorno psiquiátrico. Ahora, al incluir a personas con trastornos de sustancias, aumenta la cifra a un 23.7 %. De los cuales, el 7.3 % presenta un trastorno mental serio e incapacitante, como pueden ser la esquizofrenia y otras psicosis. Los trastornos más comunes en la población adulta fueron los de ansiedad (12.5 %); los trastornos de ánimo (10.4 %), y revela el informe que el 11.5% de los puertorriqueños presentan un trastorno de abuso de sustancias. Por otra parte, la depresión mayor (9.7%); fobia social (6.3%), ansiedad generalizada (5.2%), agorafobia (temor de salir a lugares abiertos; 4.7%); y trastorno bipolar (3.2%), completan la categorización de los trastornos comunes en Puerto Rico. En los últimos cinco años, hemos experimentado un aumento en las condiciones de salud mental tales como depresión y ansiedad, incluso en adolescentes y niños.

Personas Admitidas a Algún Programa De Tratamiento por Trastornos de Salud Mental (excluye Trastornos Adictivos)

Puerto Rico lleva tiempo sumido en una crisis de salud mental y emocional, reflejada en los incrementos en la incidencia criminal, los casos de violencia de género, en nuestra población de adultos mayores, entre otros renglones. Y las estadísticas que recopila ASSMCA demuestran que las hospitalizaciones por trastornos de salud mental van en aumento.

La insuficiencia de profesionales especializados en salud mental, sumada a la escasez de recursos en el sistema de salud, limita las opciones disponibles para aquellos que buscan ayuda. Además, el estigma asociado con los trastornos mentales sigue siendo una barrera importante, desalentando a muchas personas a buscar el apoyo que necesitan.

Los efectos de desastres naturales, como huracanes y terremotos, y situaciones económicas individuales han dejado secuelas duraderas en la población, incrementando la necesidad de atención psicológica y emocional. Es imperativo abordar estos desafíos de manera integral.

Los problemas de salud mental no afectan solo a los individuos que los padecen, sino que también a sus familias y a la comunidad. La intervención temprana y el acceso a tratamientos adecuados pueden marcar una diferencia, reduciendo el riesgo de complicaciones graves y mejorando la calidad de vida.

Estamos comprometidos con reducir el estigma asociado con los trastornos mentales y a promover comprensión y empatía en nuestra comunidad. A través de la educación, el apoyo y la accesibilidad, aspiramos a construir una red de apoyo sólida que permita a cada persona en Puerto Rico recibir la atención que merece.

El suicidio es un desafío de salud pública que afecta a personas indistintamente de su edad, situación económica, preparación académica, raza, sexo o género.

Las estadísticas han mostrado un incremento preocupante en las tasas de suicidio en la isla. Según el Departamento de Salud de Puerto Rico, en 2023, la tasa de suicidio en la isla alcanzó 14.8 por cada 100,000 habitantes, un aumento significativo en comparación con los años anteriores. Esta cifra sitúa a Puerto Rico sobre el promedio nacional de Estados Unidos, que es de 13.7 por cada 100,000 habitantes. Se registraron más de 300 muertes por suicidio en el 2023.

El número de llamadas a la Línea PAS para discutir asuntos relacionados al suicidio todavía siguen por encima de los niveles prepandemia, habiéndose duplicado desde inicios el 2020.

La política pública que proponemos tiene como objetivo abordar las brechas y promover un enfoque coordinado para su prevención.

El modelo de salud mental comunitaria se enfoca en brindar servicios de salud mental dentro de la comunidad, en lugar de en instituciones aisladas y su objetivo es integrar la atención en los entornos cotidianos, facilitando el acceso y reduciendo el estigma asociado con los problemas de salud mental. Este modelo ha sido la clave del éxito en otros países (Italia y Reino Unido) y jurisdicciones de los Estados Unidos (California, Nueva York y Michigan), donde ha contribuido a reducir las hospitalizaciones psiquiátricas y apoyar la recuperación en el entorno de la vida diaria de los pacientes.

Implementaremos este modelo de salud mental para hacer una diferencia en la vida de nuestra gente y en la salud mental de la comunidad.

Este modelo le proporciona a proveedores de salud que no son especialistas en salud mental (como enfermeras y trabajadores de salud) herramientas y guías sencillas para ayudar a identificar diagnósticos y tratar condiciones comunes de salud mental.

Esta estrategia apuesta por un nuevo modelo de salud mental integrado, accesible y de calidad, desde un enfoque de servicios de salud, facilitado por la coordinación y referencia, el monitoreo y el apoyo desde el nivel especializado.

Con esta estrategia se pretende contar con unidades móvil con profesionales de la conducta especialmente capacitados en manejo con adultos mayores que realicen visitas al hogar para intervención inmediata.