La comunidad inmigrante en Puerto Rico siempre ha jugado un papel importante en el desarrollo económico de nuestra isla. Llegan a nuestra Isla en busca de oportunidades, con el deseo de emprender y establecer sus propios negocios, contribuyendo así a la creación de empleos.
Sin embargo, al igual que le ocurre a cualquier otro comerciante, se enfrentan a un sistema de permisos sumamente burocrático y complejo que dificulta el hacer negocios en Puerto Rico. Por eso, hemos propuesto una reforma y reingeniería abarcadora del sistema de permisos, para que sea uno ágil, confiable y accesible para el comerciante. Esta reforma incluirá: (1) la agilidad en la expedición de los permisos de uso y de construcción ministeriales, los que deberán ser expedidos en menos de dos días laborables; (2) el establecimiento de un límite de tiempo para las notificaciones de requisitos adicionales; y (3) el establecer por ley que las agencias que retengan la función de emitir endosos tienen que cumplir los términos para emitir sus comentarios, o de lo contrario se dará el permiso por no objetado y se
procederá con su trámite.
Con esta reforma, buscamos hacer de Puerto Rico un lugar atractivo para invertir y establecer negocios, beneficiando y creando oportunidades para todo el que quiera contribuir al desarrollo económico de Puerto Rico.