ESTADIDAD

A los que dicen que el estatus no nos afecta en el día a día, les recuerdo que nuestra gente no tiene el seguro social suplementario, no tiene ni el programa de salud ni el de seguridad alimentaria que se merecen, y no gozan del crédito por trabajo federal, por la única razón de que vivimos en un territorio. Y que tenemos que ir como mendigos ante el Congreso después de cada desastre natural para pedir que nos den todas las ayudas que le aplican automáticamente a los Estados, por la única razón que somos una colonia. Somos ciudadanos americanos y vivimos en suelo americano y debemos poder disfrutar de todos los derechos que eso conlleva sin tener que mudarnos a un Estado. El estatus sí nos afecta. El estatus sí importa. Y la estatidad es el único estatus político que nos garantiza los derechos plenos en los que creemos.

— Jenniffer González Colón

Muchos de los problemas que sufrimos hoy tienen su raíz en la falta de igualdad y de poder político causado por el estatus territorial de los últimos 126 años. Para algunas cosas, se nos trata como si fuéramos un estado, para otras como un país foráneo y para otras se nos da un trato particular. Esto evita la coherencia necesaria para adelantar una política pública consistente hacia un Puerto Rico más próspero y, aunque hagamos grandes esfuerzos y obtengamos ayudas federales sustanciales, no se pueda maximizar el impacto ni consolidar el desarrollo económico y social que queremos y que nos merecemos. Intereses especiales aprovechan los espacios grises de esta incoherencia política para empujar agendas que les benefician, muchas veces obstaculizando el bienestar común de nuestro pueblo.

Para lograr nuestro máximo potencial individual y como sociedad, tenemos que trabajar con una visión común de nuestro futuro para construir el futuro que todos deseamos para nuestra vida, nuestras familias, comunidades y para todo Puerto Rico.

Nos dedicaremos con total entrega a comunicar y adelantar la política pública de que los puertorriqueños ya hemos escogido: la igualdad mediante la estadidad. Nuestra política pública demostrará la clara intención de alcanzar la igualdad y estadidad, demostrando con nuestras acciones que Puerto Rico se encamina y se prepara para este futuro.

Tenemos que hacer esto con credibilidad, tomando responsabilidad tanto como individuos como a nivel de nuestra sociedad. Las excusas y distracciones se acabaron y trazaremos una visión de futuro clara para Puerto Rico enfocada en la responsabilidad individual y colectiva, el libre comercio, la competitividad económica, la prosperidad común, la igualdad de derechos políticos y civiles y el bienestar social. Todo esto será el fundamento para construir la igualdad y estadidad desde el presente, para revelar el futuro próspero y seguro de Puerto Rico en la estadidad.

Para seguir construyendo sobre los avances históricos que el movimiento estadista ha obtenido durante las últimas dos décadas, tomaremos las siguientes acciones:

En los últimos 30 años, ha sido el movimiento estadista el que ha liderado los esfuerzos para negociar y conseguir legislación federal que finalmente resuelva el problema del estatus territorial de Puerto Rico. Estos avances han sido el resultado de esfuerzos tanto individuales, al igual que los coordinados por gobernadores, comisionados residentes, delegados congresionales, legisladores y ciudadanos activistas estadistas.

 

Con la aprobación del Puerto Rico Status Act del 2022 en la Cámara federal logramos, por primera vez, que el gobierno federal proponga opciones de estatus no territoriales no coloniales en un proyecto de auto ejecución, que eliminó el problema principal de Puerto Rico, su estatus territorial. Como colectividad conseguimos el endoso oficial de la Casa Blanca para esta legislación. Se abre la puerta por primera vez a la descolonización de Puerto Rico. Este logro sin precedentes elimina, por primera vez y una vez y por todas, el territorio del ELA como una opción, de acuerdo con la realidad jurídica de Puerto Rico.

 

De inmediato, ejecutaremos un esfuerzo de cabildeo constante ante el Congreso. Llevaremos a nuestros oficiales electos estadistas a Washington de manera consistente para abogar por legislación federal, e invitaremos a legisladores federales a visitar la Isla para que puedan apreciar el potencial de Puerto Rico para seguir aportando a la nación. También desarrollaremos alianzas con grupos y organizaciones estadistas en los Estados para amplificar y sostener el apoyo continuo ante el Congreso para lograr legislación federal.

 

Para convertir el asunto de la estadidad para Puerto Rico en un tema de interés nacional y obtener el respaldo a nuestros reclamos de los electores en los Estados, estableceremos alianzas con representantes de cada una de las legislaturas estatales y promoveremos activa y constantemente nuestro proyecto de estadidad en los medios regionales, estatales y nacionales. Igualmente, desarrollaremos una campaña agresiva en las redes sociales.

El efecto acumulativo de los plebiscitos del 2012, 2017 y 2020 ha sido una concientización a nivel nacional del deseo de los electores en Puerto Rico de acabar con el estatus territorial y de conseguir la estadidad. Por más críticas que hayan recibido los procesos plebiscitarios de aquellos cuyas opciones no pueden obtener una mayoría en las urnas, es innegable que los resultados de estos votos han generado cobertura mediática a nivel nacional y global, y han servido para informar y motivar a los miembros del Congreso a tomar acción legislativa. Es un hecho que el esfuerzo legislativo que llevó a la aprobación del Puerto Rico Status Act en el 2022 por la Cámara federal fue una respuesta y reacción directa a los resultados del plebiscito del 2020 a favor de la estadidad.

 

Este próximo plebiscito, a celebrarse el 5 de noviembre de 2024, presenta una nueva oportunidad para darle voz a la voluntad de nuestra gente sobre el futuro político de nuestra Isla. Este plebiscito es histórico porque las opciones en la papeleta son un reflejo directo de las definiciones establecidas en el Puerto Rico Status Act de 2022 y será la primera vez que solo se ofrecerán opciones no territoriales, en reconocimiento del amplio rechazo de nuestra gente a la incapacidad del estatus territorial de ofrecer un futuro digno y próspero para nuestra gente.

 

Confiamos en que una mayoría clara de nuestra gente votará nuevamente por la estadidad como su opción para el estatus político futuro de Puerto Rico. Comenzaremos a promover los resultados ante el Congreso y ante los medios nacionales para dejar saber que el tiempo para resolver el tema de estatus es ¡ya! Haremos una campaña sistemática de medios tradicionales y sociales para que, dentro de la cobertura política de la elección general, se dé a conocer a nivel nacional que en Puerto Rico hemos escogido la estadidad nuevamente y que el Congreso ya tiene un vehículo legislativo con amplio apoyo que puede y debe aprobar lo antes posible para responder a nuestro reclamo por la igualdad y estadidad.

Puerto Rico es un pueblo orgulloso porque conocemos nuestro valor y el potencial de nuestra gente y de nuestra tierra. Tenemos que reemplazar la narrativa de que Puerto Rico es un desastre económico y fiscal y darle a conocer a nuestros conciudadanos en los Estados el gran valor que Puerto Rico ya trae a la nación americana y lo mucho más que podremos contribuir cuando la estadidad desate el potencial de nuestra tierra y nuestra gente.

 

Las dos áreas de mayor impacto que promoveremos para demostrar con orgullo que nos merecemos la estadidad y que ese cambio en estatus será de beneficio mutuo son nuestras contribuciones económicas y en el ámbito de seguridad nacional. Así, enfatizaremos los siguientes datos:

 

  • Nuestra aportación al comercio interestatal: Anualmente, Puerto Rico genera más de $70 mil millones en comercio interestatal. Eso significa que nuestra economía ya genera trabajos y oportunidades económicas en el resto de los Estados.

 

  • Aportaciones de seguridad nacional: Puerto Rico ha aportado y sigue aportando con el servicio de decenas de miles de nuestros militares en las fuerzas armadas americanas, desde antes del 1917 al presente.

 

  • Protección contra adversarios internacionales: En un momento cuando China y Rusia están activamente extendiendo su influencia económica, política y militar en la zona del Caribe y Latinoamérica, Puerto Rico representa la punta de lanza para defender nuestra nación y prevenir que esas influencias nefarias extranjeras sigan creciendo en nuestra región geográfica.

 

  • Mejorar imagen y relaciones internacionales: Resolver el estatus político de Puerto Rico permitirá a los Estados Unidos ponerles fin a los ataques de hipocresía política liderados por Cuba, Venezuela, Nicaragua, Irán, Siria y otros países que desean manchar la imagen global de nuestra nación ante las Naciones Unidas y en otros foros internacionales.

 

  • Demostrar integridad con nuestros valores: Al permitir que los puertorriqueños acabemos con el estatus territorial mediante un voto vinculante por el pueblo, nuestra nación demostrará nuevamente su compromiso con los valores fundamentales de la democracia y de un gobierno con el consentimiento de los gobernados.

Hay que reconocer que gran parte del momentum que hemos logrado a nivel nacional resulta de las incontables contribuciones de activistas ciudadanos tanto en Puerto Rico como en los Estados. Estos miles de individuos valientes han levantado un movimiento activista poderoso. Han escrito cartas, enviado correos electrónicos, coordinado viajes a Washington, tomado reuniones con congresistas y sus asistentes legislativos, organizado marchas, demostraciones, actividades, tertulias, coordinado foros, escrito artículos y opiniones, creado videos, desarrollado alianzas, participado de campañas políticas nacionales, y mucho más. El impacto acumulativo de este esfuerzo se puede ver en el gran apoyo bipartita y bicameral en el Congreso al Puerto Rico Status Act, al igual que con un incremento en el conocimiento general en el Congreso sobre este asunto. Pero sabemos que todavía hay mucho más por hacer, y tenemos que continuar este impulso e incrementar aún más la capacidad y presencia del movimiento estadista.

 

Para lograr esto, designaremos a la Administración de Asuntos Federales (PRFAA) como los encargados principales— a través de sus oficinas en Washington y sus oficinas regionales— de facilitar la coordinación entre los esfuerzos de nuestro gobierno con las diversas organizaciones, entidades e individuos incluyendo a la Delegación Extendida, el Puerto Rico Statehood Action Network, la Sociedad Civil Estadista, entre otras. PRFAA coordinará una Cumbre de Igualdad y Estadidad en Washington, DC a celebrarse anualmente en la fecha del día celebración de la ciudadanía americana como nuestro magno evento de impacto para reunir a los diversos grupos estadistas de la Isla y de los Estados con miembros del Congreso, y para estrechar nuevas alianzas con otras organizaciones nacionales.

El Gobierno será una herramienta para avanzar la solución del estatus territorial e implementar el mandato del pueblo a favor de la estadidad.

 

Todas las agencias analizarán cómo reformar sus políticas públicas y programas con las mejores prácticas de las entidades que hacen funciones similares en los Estados. Vamos a ir sistemáticamente eliminando las incongruencias, deficiencias y excepciones que tenemos en Puerto Rico que nos separan de participar en igualdad de condiciones como nuestros conciudadanos en los Estados. Incrementaremos la eficiencia y productividad del gobierno como facilitador de las gestiones del sector privado y de la sociedad civil.

 

Los directores de cada agencia participarán de las organizaciones nacionales con injerencia en sus cargos para aumentar la visibilidad nacional de nuestra situación colonial y cómo nos afecta la desigualdad.

 

Desde la Rama Legislativa, nuestros legisladores establecerán un Plan para la Transición a la Estadidad, a través de la cual se desarrollarán un paquete de medidas legislativas para preparar a nuestro gobierno para asumir las responsabilidades y los poderes de un Estado.

 

Rendiremos cuentas al Pueblo Estadista de los pasos que estamos tomando para construir el futuro de igualdad y estadidad mediante el Proyecto Estadidad Para Puerto Rico, cuyo propósito es documentar sistemáticamente las acciones que nuestros oficiales electos toman para adelantar la estadidad para Puerto Rico. Requeriremos que cada uno de los oficiales electos bajo la insignia de nuestro Partido rinda informes anuales sobre las gestiones que ha realizado para promover la estadidad a nivel local y nacional. Esto dará transparencia para que nuestros votantes estén informados sobre las acciones que nuestro gobierno y cada uno de nuestros oficiales hacen para adelantar nuestra causa común, y abrirá espacio para recibir recomendaciones y participación de la sociedad civil en el proceso de seguir adelantando hacia el futuro brillante de la igualdad y estadidad para Puerto Rico.

 

Crearemos un comité ad-hoc compuesto por líderes del sector público y privado para acelerar el cumplimiento del Gobierno de Puerto Rico con los requisitos establecidos por la Ley PROMESA. Esta iniciativa busca garantizar la transparencia fiscal, restaurar la confianza para eliminar lo antes posible la Junta de Supervisión Fiscal. Al reunir a expertos y lideres de diversos sectores, este comité servirá como un ente asesor clave para asegurar que el Gobierno cumpla con las métricas impuestas en la Ley y que las políticas fiscales y económicas de Puerto Rico ayuden al sector privado a crecer, acelerando el proceso de recuperación financiera y económica de la isla.

 

Este esfuerzo es fundamental para avanzar en el camino hacia la estadidad. La Junta de Supervisión Fiscal nos cuesta y limita las oportunidades de Puerto Rico. Haremos todo lo necesario para salir de ella lo más pronto posible. Al demostrar que nuestro Gobierno es capaz de actuar con responsabilidad y transparencia, restauraremos la confianza del Congreso La estadidad, a su vez, permitirá que Puerto Rico desarrolle su verdadero potencial económico, promoviendo un crecimiento sostenido y garantizando estabilidad fiscal a largo plazo y salir del estado de desigualdad en el que vivimos.

El Gobierno de Puerto Rico enfrenta el reto de tener múltiples agencias gubernamentales bajo sindicatura federal debido al incumplimiento de leyes y requisitos federales. Algunas de estas situaciones llevan años y hasta décadas ocurriendo. Para resolver esto, es fundamental establecer una política gubernamental abarcadora que le dé la más alta prioridad al cumplimiento de todas las leyes y requisitos federales. El fin de estas sindicaturas requiere un esfuerzo concertado para capacitar y nombrar supervisores locales que garanticen la observancia continua de estos estándares.

 

Este esfuerzo es esencial para asegurar el uso adecuado de los fondos federales asignados a nuestras agencias, reconstruir la confianza del gobierno federal en nuestra capacidad de autogobierno local y asegurar que los servicios esenciales lleguen a las personas que más los necesitan. Solo a través del cumplimiento riguroso de estas normativas podremos restaurar el control local sobre nuestras agencias y mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.