EDUCACIÓN ESPECIAL

Para el año escolar 2023-2024, la Secretaría Auxiliar de Educación Especial del Departamento de Educación contaba con una matrícula activa de 96,472 estudiantes registrados en el programa.

Cantidad de Estudiantes en el Programa de Educación Especial por Año

Fuente: Departamento de Educación, Mi Portal Especial Año Académico 2020-2021, 2021-2022, 2022-2023, 2023-2024.

Distribución de Matrícula por Discapacidad 2024-2025

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la comunicación, el comportamiento y la interacción social. Aunque las causas exactas del autismo son complejas y no completamente comprendidas, se cree que una combinación de factores genéticos y ambientales contribuye a su desarrollo. Las investigaciones han descartado vínculos entre las vacunas y el autismo, aunque controversias sobre factores prenatales (como infecciones y toxinas) siguen siendo objeto de estudio. La diversidad en la presentación del TEA refleja su naturaleza multifacética y compleja.

Para agosto de 2023, el autismo ocupaba la quinta posición considerando la matrícula servida por Educación Especial por los pasados diez años escolares. Existe una preocupación en la sociedad, sectores educativos, profesionales de la salud y estudiosos del tema de que el proceso de diagnóstico pudiera estar inflado o confuso con diagnósticos de autismo que, en realidad, podrían ser otros trastornos, como el desorden del desarrollo global o desorden sensorial.

Estudios han demostrado que un diagnóstico incorrecto puede llevar a intervenciones terapéuticas desacertadas, lo que podría agravar la situación del niño en lugar de mejorarla. Un análisis del Journal of Autism and Developmental Disorders indica que aproximadamente el 15-25% de los niños inicialmente diagnosticados con TEA en Estados Unidos reciben diagnósticos revisados a medida que avanza su desarrollo. En Puerto Rico, la falta de protocolos uniformes puede estar contribuyendo a una tasa de diagnósticos erróneos, lo que subraya la urgencia de esta iniciativa.

La precisión en el diagnóstico es fundamental, no solo para la intervención adecuada del niño, sino también para asegurar que las familias reciban el apoyo y los recursos correctos. En un sistema donde el diagnóstico erróneo es una preocupación, las familias pueden enfrentar una incertidumbre innecesaria, al tener que navegar entre tratamientos que no son adecuados para las verdaderas necesidades de su hijo. Un diagnóstico correcto y respaldado por especialistas en neurodesarrollo o genética pediátrica permitirá a las familias confiar en el sistema de salud y educativo, asegurando que sus hijos accedan a los servicios adecuados desde el inicio, lo cual es crucial para su desarrollo y bienestar.

Otras jurisdicciones, como California y Massachusetts, han implementado un protocolo detallado que incluye evaluaciones multidisciplinarias, donde los diagnósticos deben ser revisados por un equipo de especialistas, incluidos pediatras de neurodesarrollo. Adoptando estos precedentes, crearemos un protocolo estandarizado para el diagnóstico de autismo en Puerto Rico que requiera una evaluación multidisciplinaria donde especialistas como pediatras especializados en neurodesarrollo o genetistas pediátricos jueguen un papel clave en la verificación del diagnóstico, asegurando que se distinguen correctamente entre múltiples trastornos del desarrollo. El protocolo también requerirá que todos los diagnósticos de autismo sean revisados y verificados. Esta medida garantizará que los diagnósticos sean precisos y que se diferencien claramente de otros trastornos del desarrollo.

En la Administración para el Cuidado y Desarrollo Integral de la Niñez (ACUDEN), trabajaremos en colaboración con la Junta Examinadora de Médicos para incorporar cursos de intervención temprana en los programas de capacitación y educación continua de los profesionales de la salud en Puerto Rico. Estos cursos estarían alineados con las últimas estrategias basadas en evidencia, asegurando que los médicos y otros profesionales de la salud estén capacitados para identificar y tratar trastornos del desarrollo desde una edad temprana. Estos cursos se centrarían en desarrollar competencias clave en la detección temprana de trastornos del desarrollo, como el desorden del desarrollo, rezago en el habla y lenguaje, entre otros, y en la implementación de estrategias de intervención que puedan ser aplicadas en el contexto clínico y comunitario.

Así, mejoraremos los resultados de salud y desarrollo para los niños, asegurando que las intervenciones se realicen a tiempo y de manera efectiva. Esto no solo beneficiará a las familias, sino que también reducirá la carga del sistema de salud, educativo o cuidado especializado a largo plazo.

Tenemos un compromiso de trabajar el problema de la integración plena en nuestra sociedad de todas las personas con diversidad funcional y de darles apoyo para que puedan tener una vida independiente. Tenemos que optimizar los recursos destinados a los adultos con impedimentos y mejorar la eficiencia del sistema de educación especial en Puerto Rico.

Por eso, estableceremos un programa integral de transición para que, cuando se gradúen del programa de educación especial, los adultos con diversidad funcional tengan una continuidad de servicios de forma integrada a través de la Administración de Rehabilitación Vocacional, Departamento de la Vivienda, el Departamento de Salud, entre otras agencias. El enfoque busca maximizar el uso de los fondos federales y estatales que ya reciben estas agencias, permitiendo que los adultos con diversidad funcional puedan contar con el apoyo necesario en áreas como empleo, vivienda, y salud. Al facilitar la transición de estos individuos del sistema educativo a estos programas, se liberan recursos en educación especial, creando nuevos espacios y aliviando la carga sobre los especialistas que actualmente trabajan con este sector desde el Programa de Educación Especial.

Desde La Fortaleza, estableceremos un grupo de trabajo bajo la Oficina del Asesor en Asuntos de Educación que reunirá a las organizaciones profesionales y sin fines de lucro, liderado por un coordinador designado por la Gobernadora. Este grupo se encargará de dar dirección y estructura a la iniciativa, asegurando su éxito y la solución efectiva a los problemas que enfrentan las personas con impedimentos en su transición hacia una vida independiente.

El caso Rosa Lydia Vélez v. Dept. Educación de P.R. obliga al Gobierno a proveer ciertos servicios a los estudiantes con diversidad funcional en las escuelas públicas y privadas. Aunque la Sentencia en ese caso incluye la obligación de divulgar sus términos, muchos padres de estos estudiantes desconocen sobre sus derechos y obligaciones y, por falta de información, carecen de las herramientas para abogar efectivamente por sus hijos y asistirlos en su educación.

Crearemos la Academia de Apoyo a la Familia del Estudiante con Diversidad Funcional, programa que educará y proveerá información mediante cápsulas informativas, seminarios, talleres, panfletos, a los padres, tutores, encargados y estudiantes con diversidad funcional hasta los 21 años, entre otras cosas, sobre:

  • Las condiciones del estudiante con diversidad funcional;
  • Los derechos y obligaciones del estudiante con diversidad funcional y sus encargados;
  • Recursos del gobierno y de otras organizaciones sin fines de lucro disponibles para ayudar al estudiante con diversidad funcional y a sus encargados;
  • Las opciones disponibles para los estudiantes con diversidad funcional al graduarse del Departamento de Educación.

 

Los psicólogos, trabajadores sociales o consejeros de las escuelas serán responsables de orientar a los familiares de la disponibilidad de este recurso.

Esto permitirá que los padres sean mejores defensores de los derechos de sus hijos y que los estudiantes con diversidad funcional puedan tomar decisiones informadas sobre su futuro como adultos y, por ende, una mejor transición al Departamento de Salud o a Rehabilitación Vocacional, según aplique.

Cada agencia gubernamental que le provee servicios a las personas con diversidad funcional crea un expediente separado sobre esa persona. Estos expedientes no se trasfieren con la persona cuando estas se gradúan de recibir servicios en el Departamento de Salud al Departamento de Educación ni del Departamento de Educación a Rehabilitación Vocacional. Estas agencias tampoco han establecido políticas claras sobre el manejo y conservación de estos expedientes una vez la persona cesa de recibir servicios de la agencia. A falta de dichas políticas, muchos expedientes todavía no han sido digitalizados y se mantienen almacenados sin garantía del estado de su conservación ni de su accesibilidad y confidencialidad.

            Crearemos un expediente digital único para cada persona con diversidad funcional que contenga la información sobre los servicios prestados por el Departamento de Salud, el Departamento de Educación y la Administración de Rehabilitación Vocacional, y que siga a la persona mientras recibe servicios a través de las diferentes agencias. Esto eliminará retrasos y evitará la creación de lagunas de desarrollo educacional y vocacional.

Los diagnósticos de autismo en Puerto Rico son los más altos en la nación. Indistintamente de cuál sea la razón para ello, necesitamos que nuestros maestros estén altamente capacitados para trabajar con estudiantes con autismo, sea para atender sus situaciones de vida particular, para identificar estudiantes no-diagnosticados que deban ser evaluados o, por el contrario, conducta de un estudiante diagnosticado que pueda poner en duda su diagnóstico y que requiera de una reevaluación.

Para que nuestros maestros estén adecuadamente preparados para ello, requeriremos que el Departamento de Educación presente un plan de certificación de maestros de educación especial para cumplir con nuestro compromiso inquebrantable con la población de autismo en Puerto Rico. Este plan requiere que los maestros reciban capacitación y se certifiquen como profesionales especialistas en autismo. Esta medida se llevará a cabo para mejorar la enseñanza y el apoyo a los estudiantes con TEA en Puerto Rico. Esta certificación mejorará las competencias de los maestros y garantizará que los estudiantes reciban la atención y el apoyo adecuado a sus necesidades específicas, elevando los estándares educativos y contribuyendo al bienestar comunitario.

Expandiremos y fortaleceremos el programa de maestros cooperadores en una fase de proyecto piloto con 20 maestros ubicados en las escuelas con mayor incumplimiento en los servicios de educación especial. Estos maestros cooperadores servirán de apoyo para mejorar la coordinación y eficiencia de los servicios desde las escuelas en Puerto Rico.

Fortaleceremos el programa existente con capacitación intensiva y certificación para facilitar la gestión de registros y la coordinación de servicios, y la simplificación de procesos administrativos para atender los problemas directamente con las familias y los estudiantes de educación especial. Buscamos romper las barreras de burocracia y fomentar alianzas estratégicas con las comunidades para asegurar que las necesidades de nuestros estudiantes y sus familias se atiendan.

Capacitaremos a todos los empleados de los Centros de Servicios de Educación Especial para que se especialicen como evaluadores en Asistencia Tecnológica. Actualmente, la falta de personal capacitado en este campo ha provocado demoras significativas, en algunos casos de más de un año, para evaluar a los menores que necesitan estos equipos esenciales.

Con estas iniciativas, aseguraremos que nuestros servidores públicos cuenten con el conocimiento y las habilidades necesarias para realizar evaluaciones oportunas y eficaces, garantizando que los estudiantes reciban el apoyo tecnológico que requieren sin retrasos innecesarios.