Ahora mismo, no tenemos un equipo en Hacienda que tenga visibilidad sobre todos los procesos que tocan los fondos federales de las agencias y que sea responsable de actuar proactivamente con la información que existe para que no se pierdan los fondos y para que las agencias soliciten los reembolsos oportunamente.
Entre el año fiscal 2020 y el 2023, las agencias cuyas cuentas se manejan en Hacienda recibieron notificaciones de asignaciones de fondos federales por la cantidad total de $47,427 millones. De esto, se gastaron $38,830 millones, dejando $8,263 millones en la mesa. De estos, $4,315 millones corresponden a grants vencidos, o sea, para los cuales expiró el término concedido por la agencia federal para gastarlos. Las tres agencias con mayores balances de fondos vencidos no utilizados son el Departamento de Educación ($2,415 millones), el Departamento de Salud ($1,314 millones) y la Administración de Desarrollo Socioeconómico ($203 millones). Esto corresponde a oportunidades perdidas de ayudar a nuestra gente, lo que es totalmente inaceptable.
Por otro lado, las agencias cuyas cuentas se manejan en Hacienda mantienen un balance de cash disponible en negativo (o sea, un sobregiro) que totaliza $1,127 millones. Estos sobregiros usualmente surgen cuando las agencias gastan los fondos correspondientes a los fondos federales asignados, pero no gestionan el reembolso de estos fondos al gobierno federal. Las tres agencias con mayores sobregiros lo son el Departamento de Salud ($628 millones), la Administración de Desarrollo Socioeconómico ($228 millones), y el Departamento de Educación ($119 millones). Esto corresponde a dinero que se gastó que puede que no podamos recuperar del gobierno federal.
El Departamento de Hacienda tiene la visibilidad para monitorear la disponibilidad, el uso y el reembolso de los fondos federales aprobados a las agencias centralizadas. Sin embargo, al tener las funciones relacionadas a fondos federales separadas entre los distintos Negociados, Divisiones y Secciones del Área de Finanzas Públicas, se hace complicado el mantener un monitoreo efectivo del uso de estos fondos por las agencias.
También existen entidades gubernamentales con independencia fiscal, que manejan sus cuentas de fondos federales fuera de Hacienda, lo que dificulta la supervisión del estatus de su uso y su fiscalización efectiva. Por ejemplo, a diciembre de 2023, la Autoridad de Transporte Integrado— que maneja sus fondos fuera de Hacienda— tenía asignados fondos federales por la cantidad $194.33 millones para utilizarse entre el año fiscal 2024 y el 2027. No obstante, se ha proyectado el uso en ese periodo de solo $175.32 millones, dejando $18.98 millones en riesgo de no ser utilizados. Hay que añadirle a eso que se proyecta un sobrante de fondos federales en la AMA de $558,000 para el año fiscal 2024.
El tener que devolver fondos federales no utilizados, mal utilizados o mal documentados afecta las oportunidades futuras de obtener más fondos. Además, le roba a nuestra ciudadanía de las oportunidades para cuales se concedieron esos fondos.
Para corregir esto, se ampliará el alcance de la orden ejecutiva que establece al Chief Financial Officer del Gobierno para delegarle la responsabilidad sobre la supervisión y el manejo contable de los fondos federales en las cuentas del Departamento de Hacienda. Esto le permitirá nombrar el personal y formular los procesos necesarios para asegurar que se usen los fondos federales, incluyendo:
- Asegurarse de que las agencias soliciten al gobierno federal, de manera oportuna, el reembolso del dinero que ha gastado para que no se cierre la ventana para hacerlo y que se devuelva el dinero gastado al Fondo General lo antes posible.
- Asegurarse que toda aportación federal sea utilizada por la agencia dentro del término del programa, para no perder la oportunidad de usarlos, mediante informes de balances a la OCAF y a los jefes de las agencias centralizadas.
- Actualizar las normativas y cartas circulares relacionadas a los fondos federales.
- Ser enlace directo con la OCAF para maximizar las oportunidades para solicitar los fondos federales, identificando las agencias que no tienen proyectos federales o que no están utilizando los fondos aprobados.