La Autoridad de Tierras cuenta con un banco de terrenos de alta productividad agrícola que debe conservarse para uso exclusivo de producción.
Frecuentemente, vemos estas fincas con poca o ninguna actividad agrícola y son arrendadas por personas que no pagan su alquiler. Hay casos en los que los arrendatarios subarriendan las fincas a otras personas, aun cuando no se permite bajo reglamentación y los contratos existentes. Es común ver casos de personas que entregan su finca y en el proceso venden “la llave del negocio” que no les pertenece porque no son titulares de la finca. Este proceder limita la oportunidad de otros agricultores y/o nuevos agricultores para adquirir estas fincas y desarrollar su empresa agrícola. A su vez la Autoridad de Tierras no puede renovar su plantilla de arrendatarios, buscando los mejores intereses del pueblo de Puerto Rico.
Vamos a reestructurar y fortalecer el arrendamiento de terrenos mediante una auditoría total sobre el uso y la relación jurídica de todas las fincas de la Autoridad de Tierras para asegurarnos que todos los arrendamientos estén en cumplimiento.
De este modo, identificaremos fincas que son de alto potencial agrícola para arrendarlas a precios subsidiados, dándole prioridad a la nueva generación de agricultores. A estos, les proveeremos los entrenamientos y talleres necesarios para el desarrollo de la agroempresa, la cual debe ser una viable económicamente.