AGRICULTURA

Puerto Rico solo produce un 15% de sus alimentos, lo que nos coloca en una precaria situación a la hora de velar por nuestra seguridad alimenticia. Aun cuando hay un esfuerzo por incrementar esa producción durante los pasados años, lo cierto es que aún hay mucho camino por seguir.

De acuerdo con el último Censo Agrícola en el 2022, se identificaron 7602 agricultores, quienes trabajan unas 494,481 cuerdas de terrenos promediando un tamaño de finca de unas 65 cuerdas. Cuando comparamos con el censo anterior, vemos un incremento de 1.4% en el uso del terreno agrícola y un 9.6% de incremento en el tamaño de las fincas, lo que indica que hay un impulso en desempeño de la agricultura. Aun así, vemos que el número de agricultores se redujo en un -7.6%, con una edad promedio de 60.3 años.

Contribuiremos al desarrollo de nuestra agricultura mediante las siguientes iniciativas:

La Autoridad de Tierras cuenta con un banco de terrenos de alta productividad agrícola que debe conservarse para uso exclusivo de producción.

Frecuentemente, vemos estas fincas con poca o ninguna actividad agrícola y son arrendadas por personas que no pagan su alquiler. Hay casos en los que los arrendatarios subarriendan las fincas a otras personas, aun cuando no se permite bajo reglamentación y los contratos existentes. Es común ver casos de personas que entregan su finca y en el proceso venden “la llave del negocio” que no les pertenece porque no son titulares de la finca. Este proceder limita la oportunidad de otros agricultores y/o nuevos agricultores para adquirir estas fincas y desarrollar su empresa agrícola. A su vez la Autoridad de Tierras no puede renovar su plantilla de arrendatarios, buscando los mejores intereses del pueblo de Puerto Rico.

Vamos a reestructurar y fortalecer el arrendamiento de terrenos mediante una auditoría total sobre el uso y la relación jurídica de todas las fincas de la Autoridad de Tierras para asegurarnos que todos los arrendamientos estén en cumplimiento.

De este modo, identificaremos fincas que son de alto potencial agrícola para arrendarlas a precios subsidiados, dándole prioridad a la nueva generación de agricultores. A estos, les proveeremos los entrenamientos y talleres necesarios para el desarrollo de la agroempresa, la cual debe ser una viable económicamente.

La producción agrícola orgánica es una vertiente que está desarrollándose y hay organizaciones que certifican estas fincas y los productos.  Es un mercado especializado, pequeño, pero de gran potencial de crecimiento. 

 

A través del Departamento de Agricultura, proveeremos educación y entrenamiento para los agricultores, orientarlos para que cumplan con los requisitos de certificación y proveerles la ayuda necesaria para obtener la certificación orgánica. Fomentaremos el desarrollo de mercados orgánicos y facilitaremos el mercadeo y venta de estos productos mediante su integración de la red de Plazas de Mercado, y los mercados agrícolas que establecemos a través de las municipalidades.

 

Seleccionaremos un grupo de agrónomos conocedores de las tecnologías agrícolas más recientes y los entrenaremos en la preparación de propuestas para fondos federales de ayudas a los agricultores. Estos agrónomos recibirán talleres de avanzada en administración de fincas, desarrollo de sistemas de riego, manejo integrado de plagas y enfermedades, agricultura sustentable, y manejo y conservación de los recursos de suelos y aguas. Cada región seleccionará y contará con por lo menos un agrónomo para esta iniciativa.

 

También trabajaremos con los municipios para orientar y capacitar a su personal en lo que concierne a las ayudas y programas federales disponibles para agricultores, para que los asistan a llenar las solicitudes de estos programas.

 

Estableceremos un programa estructurado para la selección de los agricultores participantes en los mercados familiares. Esta iniciativa, que opera con fondos federales, es uno de los mejores recursos para el mercadeo de productos agrícolas producidos por nuestros agricultores.

Dirigiremos más esfuerzos de fiscalización por inspectores y agrónomos del Departamento de Agricultura para atender los problemas existentes de ventas a sobreprecio, venta de productos no producidos en las fincas, y de calidad cuestionable. De este modo, garantizaremos que los agricultores se beneficien al máximo de los mercados familiares y que los precios de los productos sean atractivos para el público en general.

Anualmente la industria lechera demanda la compra de unas 20,000 novillas de reemplazo para los hatos lecheros, manteniendo así una producción que satisfaga la demanda de leche fresca. Se crían unas 10,000 novillas al año y tenemos la demanda para duplicar esa crianza. 

Nuestra genética es de calidad y compite muy bien con las novillas criadas en los Estados Unidos y Canadá, lugares de donde usualmente nuestros ganaderos adquieren las novillas faltantes para renovar sus hatos. A diferencia de las importadas, novillas criadas en nuestro clima tropical tienen la ventaja de estar adaptadas a nuestras condiciones climáticas de altas temperaturas. El establecimiento de una zona ganadera de novillas de reemplazo contribuiría al ingreso bruto agrícola, generaría más empleos en el sector y los recursos económicos se quedan en Puerto Rico.

Científicos de la Estación Experimental Agrícola trabajan en una línea de vacas lecheras resistentes al calor del trópico. Este ganado, de raza Holstein, se ha seleccionado por la característica particular de poseer un pelambre corto y se les ha “bautizado” como vacas pelonas. Los animales seleccionados son de alta productividad de leche, tolerantes a las altas temperaturas y capaces de periodos más largos bajo pastoreo.

 

Al presente, animales selectos se han vendido a algunos agricultores, pero es necesario estructurar un programa para mayor reproducción, selección y evaluación de las vacas pelonas. La meta es que en forma gradual podamos aumentar el porciento de vacas lecheras con estas características.

La agroempresa de pastos y forrajes es probablemente la de mayor crecimiento en el sector agrícola. Su fortalecimiento va de la mano del fortalecimiento de los sectores de ganadería de leche, ganadería de carne, caballos de carrera, caballos de paso fino y los sectores de pequeños rumiantes (crianza de cabros y ovejas). 

El Valle de Lajas y los Llanos Costeros del Norte son las zonas de mayor producción, donde las técnicas de ensilaje y henificación se utilizan intensivamente. Otros lugares como los llanos de la costa sur, Coamo y los del sureste son áreas de potencial desarrollo. Los sectores pecuarios necesitan forrajes de alta calidad y la selección y evaluación de variedades realizada por los científicos de la Estación Experimental Agrícola le brinda excelentes alternativas a la industria forrajera y ganadera.

El Departamento de Agricultura cuenta con una finca en Dorado, la Finca Monterrey, que por muchos años se dedicó a la producción de semilla de alta calidad, entre ellas: plátano, guineos, hortalizas, papayas, entre otros. Esa finca se encuentra en un abandono casi total.

 

En coordinación con la Estación Experimental Agrícola, apoyaremos su restauración y rehabilitación para la producción de semillas. Tenemos excelentes variedades de plátanos que pueden ser propagadas en estas facilidades y que tienen gran demanda por los agricultores.

Protegeremos nuestras reservas de agua de la montaña mediante un programa agresivo y bien estructurado de prácticas de conservación y de sustentabilidad. El uso de siembras al contorno, el establecimiento de barreras verdes para prevenir erosión de los suelos y el uso adecuado de fertilizantes y plaguicidas son una prioridad. Estableceremos una iniciativa interagencial liderada por el Departamento de Agricultura y con la colaboración de la Estación Experimental Agrícola, el Servicio de Extensión Agrícola, el Servicio de Conservación de Recursos Naturales (NRCS), el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, entre otros, para preservar nuestros recursos de suelos y agua. El resultado será más y mejores recursos de agua para nuestro pueblo, suelos de alta calidad y saludables, una producción agrícola de óptima calidad y mejor calidad de vida para los habitantes de la zona.